Esta foto es muy especial para mí, y quería que formara parte de este blog porque detrás hay una bonita historia que deseo compartir. Salió publicada en el diario "La Razón" el pasado 26 de marzo con motivo de un reportaje que este periódico ofreció dando a conocer testimonios que fueran ejemplo del "SÍ A LA VIDA".
Hace 22 años cambió mi vida y las vidas de todos los que estamos a tu alrededor, sin quererlo, desde que el médico le dijo a mamá: “tiene Síndrome de Down”.
Yo era muy pequeña, entraste en mi vida sin llamar, y sin preguntar quién eras, y sin saber qué sucedería a partir de ese momento, abrí la puerta, dejé que entraras y pasados tus primeros meses de vida cerré, para que te quedaras siempre conmigo. Mamá dice que lo nuestro fue “amor a primera vista”. Sin embargo, hace un tiempo tuve que volver a abrir esa puerta para que salieras al mundo, comprendí que tú también te haces mujer, que la independencia y la vida autónoma de la que yo disfruto, a ti también te corresponde. Y lloré, todavía hoy derramo alguna lágrima porque “mi niña” se hace mayor y te gusta, además es tu derecho, y un día me prometí que lucharía por esos derechos que te pertenecen como a cualquier ser humano, te dejé volar y me enseñaste que tú puedes hacerlo sola.
Hoy quiero compartir todo lo que hemos vivido juntas, quiero que te conozcan y que aprendan, como sigo haciendo yo todos los días.
Es mi granito de arena en una iniciativa que nace desde Down España, la Red Nacional de Hermanos de Síndromes de Down (RNHER), donde unos cuantos jóvenes, y no tan jóvenes, pero todos con la misma ilusión, comenzamos un proyecto que esperamos sirva de guía a personas que puedan encontrarse en nuestra situación y que estén perdidos, ¿la razón? “Nos estaban esperando, a nosotros, a los hermanos, tenemos un papel en SUS vidas, ELLOS lo saben y nosotros hemos de encontrarlo y compartirlo con los demás, porque es una especie de yin yang, dos fuerzas fundamentales, aparentemente opuestas y complementarias: allí donde hay oscuridad, ellos nos aportan luz, y viceversa; allí donde hay frío, ellos nos aportan calor y también al revés; y lo más importante, hoy en día sé que ninguno de los que estamos en este proyecto podríamos existir sin ELLOS, ¿o acaso el día podría existir sin la noche? En el yin hay yang, y en el yang hay yin”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario