martes, 13 de diciembre de 2011

GRUPO VIPS CON FEAPS MADRID

Hace unos días fui a comer con mi madre a uno de los restaurantes que el Grupo Vips tiene en Alicante, de vez en cuando me gusta sentirme como en casa, es como si de pronto retrocediera unos años en el tiempo y me encontrara en Majadahonda, con mis amigas, disfrutando de una tarde de deliciosas tortitas con nata y sirope de caramelo.


Mi madre también siente como si se teletransportara, se lo noto en su tierna mirada cuando observa la carta que tenemos prácticamente memorizada. Y a Rocío, ¡le encanta dar su tarjeta de socio cuando vamos a pagar la cuenta! Se siente un auténtico miembro de un sofisticado Club.


Ese mediodía en concreto, quedamos aún más satisfechas si cabe tras sentarnos en la mesa a la que la amable camarera nos dirigió para que pudiéramos disfrutar de nuestros "sándwiches de la casa", los tradicionales y deliciosos Vips Clubs: "¡los mantelitos individuales que cubren las mesas mamá!". No pude contener la emoción tras leer: "NO SOY DIFERENTE, SOY COMO TÚ", en letras grandes justo en el centro. Un mensaje que nos invitó a prestar atención a cada frase, a fijarnos en cada muñeco, y sobre todo, nos llevó a reflexionar. Me encantó. Asi que tomé una foto del preciado mantel y aquí la tenéis, espero que el mensaje de la vuelta al mundo.




Resaltaría todas y cada una de las palabras que encontré sobre el fondo rojo: "respétame como soy", "cada cual tiene su ritmo, no tiene por qué ser el mismo", "soy ciudadano", "un derecho más es poderse equivocar"... Podría seguir escribiendo todas las frases que recoge el mantel incapaz de elegir solo una, frases que para mí, por su mensaje y claridad, ya se han convertido en célebres.


Se trata de una campaña en la que han unido sus fuerzas FEAPS Madrid y Grupo Vips, tratando de sensibilizar a la sociedad. Me enorgullece ver que hay iniciativas para la integración social de personas que, como mi hermana, tienen alguna discapacidad en este caso, intelectual. Desde aquí mi agradecimiento al Grupo Vips, espero encontrarme gratas sorpresas como ésta más a menudo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Un yin yang particular



Esta foto es muy especial para mí, y quería que formara parte de este blog porque detrás hay una bonita historia que deseo compartir. Salió publicada en el diario "La Razón" el pasado 26 de marzo con motivo de un reportaje que este periódico ofreció dando a conocer testimonios que fueran ejemplo del "SÍ A LA VIDA".
Hace 22 años cambió mi vida y las vidas de todos los que estamos a tu alrededor, sin quererlo, desde que el médico le dijo a mamá: “tiene Síndrome de Down”.
Yo era muy pequeña, entraste en mi vida sin llamar, y sin preguntar quién eras, y sin saber qué sucedería a partir de ese momento, abrí la puerta, dejé que entraras y pasados tus primeros meses de vida cerré, para que te quedaras siempre conmigo. Mamá dice que lo nuestro fue “amor a primera vista”. Sin embargo, hace un tiempo tuve que volver a abrir esa puerta para que salieras al mundo, comprendí que tú también te haces mujer, que la independencia y la vida autónoma de la que yo disfruto, a ti también te corresponde. Y lloré, todavía hoy derramo alguna lágrima porque “mi niña” se hace mayor y te gusta, además es tu derecho, y un día me prometí que lucharía por esos derechos que te pertenecen como a cualquier ser humano, te dejé volar y me enseñaste que tú puedes hacerlo sola. 
Hoy quiero compartir todo lo que hemos vivido juntas, quiero que te conozcan y que aprendan, como sigo haciendo yo todos los días.
Es mi granito de arena en una iniciativa que nace desde Down España, la Red Nacional de Hermanos de Síndromes de Down (RNHER), donde unos cuantos jóvenes, y no tan jóvenes, pero todos con la misma ilusión, comenzamos un proyecto que esperamos sirva de guía a personas que puedan encontrarse en nuestra situación y que estén perdidos, ¿la razón? “Nos estaban esperando, a nosotros, a los hermanos, tenemos un papel en SUS vidas, ELLOS lo saben y nosotros hemos de encontrarlo y compartirlo con los demás, porque es una especie de yin yang, dos fuerzas fundamentales, aparentemente opuestas y complementarias: allí donde hay oscuridad, ellos nos aportan luz, y viceversa; allí donde hay frío, ellos nos aportan calor y también al revés; y lo más importante, hoy en día sé que ninguno de los que estamos en este proyecto podríamos existir sin ELLOS, ¿o acaso el día podría existir sin la noche? En el yin hay yang, y en el yang hay yin”.